¿Por qué Nvidia sigue en el centro mientras crece el mercado GPU?
El mercado de GPU ya no vive solo del gaming: IA, centros de datos, AR/VR y cloud impulsan un crecimiento masivo, con Nvidia dominando el segmento.

El mercado de procesadores gráficos давно dejó de ser un asunto de hardware encerrado dentro de los PC gaming. Hoy, los mismos chips se usan en una amplia gama de áreas: desde modelos de inteligencia artificial y centros de datos hasta smartphones y aplicaciones AR/VR. Esta expansión también está elevando el tamaño del mercado. Según una estimación, el mercado GPU pasará de 101,54 mil millones de dólares en 2025 a 1.712,56 mil millones de dólares en 2035. Eso implica una tasa de crecimiento anual compuesta del 32,62%.
Aquí Nvidia no solo es un actor importante, sino una de las compañías que marcan la dirección del mercado. La cuota de la empresa en el segmento de gráficos discretos se sitúa en torno al 92% en 2025. Esa cifra deja claro por qué, cuando se habla de GPU, la primera marca que viene a la mente es Nvidia.
¿Qué abarca exactamente el mercado GPU?
La GPU, es decir, la unidad de procesamiento gráfico, funciona como un tipo de hardware capaz de realizar computación paralela más allá del procesamiento de imágenes. Mientras que las CPU suelen ejecutar tareas de forma secuencial, las GPU pueden abordar muchas operaciones al mismo tiempo. Esa diferencia las vuelve valiosas tanto en juegos como en renderizado 3D, edición de video, aprendizaje automático y cargas de trabajo de inteligencia artificial.
La historia de crecimiento del mercado empieza justo ahí. Al principio, las GPU se asociaban sobre todo con el gaming. Ahora, en cambio, tienen usos mucho más amplios: desde sistemas que entrenan modelos generativos de texto hasta centros de datos en la nube. Según las fuentes, entre los principales motores de esta expansión se encuentran la inteligencia artificial, el aprendizaje automático, la computación en la nube, los centros de datos, los videojuegos, el Internet de las cosas, los vehículos autónomos y las aplicaciones AR/VR.
Este panorama transforma a la GPU de un componente de consumo en una infraestructura básica de cómputo. El mercado de tarjetas gráficas también avanza en esa dirección. Otra estimación indica que el mercado global de tarjetas gráficas tenía un valor de 23,57 mil millones de dólares en 2025 y alcanzará los 97,4 mil millones de dólares en 2034. Aquí la tasa de crecimiento es menor, del 17%. Aun así, la dirección es la misma: la demanda sube y los usos se amplían.

La fuerza de Nvidia no se limita al gaming
Para entender la posición actual de Nvidia, hay que dejar de verla solo como una marca de hardware para videojuegos. La empresa se describe como uno de los principales fabricantes mundiales de GPU de alto rendimiento. Además, se ha convertido en un proveedor clave dentro de la infraestructura de inteligencia artificial.
Su capacidad de procesamiento paralelo la convierte en una opción potente para entrenar modelos de IA. Durante el entrenamiento, se realizan enormes cantidades de operaciones matemáticas sobre grandes conjuntos de datos, y las GPU aceleran el proceso porque pueden ejecutar esas operaciones simultáneamente. La misma lógica también aplica en la fase de inferencia, cuando el modelo responde rápidamente a las consultas del usuario. En resumen, las GPU no solo aportan velocidad: también aportan escala.
Por eso la influencia de Nvidia se nota no solo en su catálogo de productos, sino también en las implementaciones de infraestructura. Se indica que la empresa contribuyó con 10.000 GPU de Nvidia al superordenador utilizado en ChatGPT, de OpenAI. Ese dato explica con claridad el papel que las GPU desempeñan hoy más allá del rendimiento en videojuegos.
Otro detalle importante está en el ritmo de producción de la compañía. Se afirma que Nvidia puede fabricar un nuevo chip aproximadamente cada seis meses, mientras que el promedio histórico del sector es de 18 meses. Esa diferencia no solo supone una ventaja tecnológica, sino también una superioridad notable en velocidad de suministro y renovación.
El gaming sigue siendo grande, pero ya no es el único factor decisivo
El ecosistema de los videojuegos sigue ocupando un lugar importante en el mercado de tarjetas gráficas. Los juegos de nueva generación, las resoluciones más altas y el auge de pantallas 4K y 8K exigen mayores capacidades de procesamiento de vídeo y renderizado. Si a eso se suman las aplicaciones de realidad virtual (VR) y realidad aumentada (AR), la carga gráfica crece de forma considerable.
Pero la demanda no viene solo de los jugadores. Operadores de centros de datos, proveedores de cloud, laboratorios de investigación y equipos de TI corporativos también se han convertido en compradores cada vez más relevantes. Estos compradores no solo miran el rendimiento, sino también el ancho de banda de memoria, la eficiencia térmica y la compatibilidad con frameworks de inteligencia artificial. En otras palabras, los criterios de compra de GPU han cambiado.
Se señala que Asia Pacífico lidera el mercado global de tarjetas gráficas con una cuota del 48,22% en 2025. El peso de esta región, fuerte tanto en producción como en electrónica de consumo, muestra dónde se concentra el mercado. América del Norte mantiene una posición influyente gracias al diseño de GPU y a los gigantes de la nube. Europa, por su parte, destaca más en aplicaciones avanzadas de computación industrial.
¿Qué marcará el equilibrio en los próximos años?
Las expectativas de crecimiento del mercado GPU no dependen de una sola ola de demanda. Las necesidades de entrenamiento de IA, la demanda de hardware para juegos, la inversión en centros de datos y la integración en dispositivos inteligentes avanzan al mismo tiempo. Eso hace que el mercado sea más resistente. Aunque una de esas áreas se desacelere, la expansión en otra puede sostener el equilibrio.
Aquí el precio también sigue siendo un factor clave. En la industria de las tarjetas gráficas, los precios se forman en función de los ciclos de los semiconductores y de los cambios de demanda en ámbitos como los videojuegos, los centros de datos o las criptomonedas. La capacidad de producción, las tecnologías avanzadas de empaquetado y las innovaciones en las arquitecturas GPU también determinan la oferta.
Por eso, el mercado GPU ya no es solo un mercado de tarjetas para jugar. La fuerte posición de Nvidia, los usos acelerados por la inteligencia artificial y la necesidad creciente de los centros de datos forman parte de la misma historia. Mientras el mercado crece, la pregunta ya no es cuánto aumentará la demanda, sino qué fabricante será capaz de responder a ella con mayor rapidez.